18 de febrero 

Harlem, Nueva York 

¡Nace Audre Geraldine Lorde!

Guerrera, mujer, negra, madre, lesbiana, poeta; (insistía en no reducirse a una de aquellas identidades, sino reafirmarlas como fuente de fuerza).

Fue la menor de tres hijas y, junto a sus hermanas Phyllis y Helen, creció escuchando historias de su madre acerca de las Indias Occidentales. Aprendió a hablar y a leer al mismo tiempo, enseñada por su madre. Escribió su primer poema cuando estaba en la escuela primaria. Como mujer lesbiana, en su juventud y sufrió lesbofobia al intentar adherirse a una asociación de escritores. Fue cofundadora de The Kitchen Table-Women of Color Press (Editorial de mujeres de color La Mesa de Cocina) y codirectora del periódico lésbico Chrysalis

Ella es una de las poetas a las que le debemos la valentía para legitimar nuestra poesía, nuestras necesidades poéticas y la importancia de nuestra voz, ella nos recordó que «para las mujeres la poesía no es un lujo es una necesidad vital». 

Algunos fragmentos: 

«Las herramientas del amo no destruirán la casa del amo».

“No soy libre mientras cualquier mujer no sea libre, incluso cuando sus grilletes sean muy diferentes a los míos”.

“He llegado a creer una y otra vez que lo que es más importante para mí debe decirse, verbalizarse y compartirse, incluso a riesgo de que se lastime o se malinterprete”.

Ella misma habla sobre escribir:

“Para las mujeres, la poesía no es un lujo. Es una necesidad vital. La calidad de la luz bajo la cual formulamos nuestras esperanzas y sueños de supervivencia y cambio, que se plasman primero en palabras, después en ideas y, por fin, en una acción más tangible. La poesía es el instrumento mediante el que nombramos lo que no tiene nombre para convertirlo en objeto del pensamiento. Los más amplios horizontes de nuestras esperanzas y miedos están empedrados con nuestros poemas, labrados en la roca de las experiencias cotidianas.

A medida que los vamos conociendo y aceptando, nuestros sentimientos, y la honesta indagación sobre ellos, se convierten en refugio y semillero de ideas radicales y atrevidas. Se convierten en baluarte de esa diferencia tan necesaria para el cambio y la conceptualización de cualquier acción fructífera. Ahora mismo podría enumerar cuando menos diez ideas que me habrían parecido intolerables, incomprensibles y pavorosas si no hubieran surgido tras un sueño o un poema. No estoy hablando de vanas fantasías, sino de una atención disciplinada al verdadero significado de la frase “me hace sentir bien”. Podemos entrenarnos para respetar nuestros sentimientos y traducirlos a palabras que nos permitan compartirlos. Y cuando las palabras necesarias aún no existen, la poesía nos ayuda a concebirlas. La poesía no solo se compone de sueños y visiones; es la estructura que sustenta nuestras vidas. Es ella la que pone los cimientos de un futuro diferente, la que tiende un puente desde el miedo a lo que nunca ha existido.”

Te queremos mucho Audre Lorde, leerte y releerte nos ha permitido abrazar nuestra oscuridad y reconocer nuestro sentir para poder existir.

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